Nuestro documento evalúa los fondos de intermediarios financieros climáticos (FIF, por sus siglas en inglés), que son una de las mayores fuentes de subvenciones multilaterales y financiación concesional para el clima, especialmente para los países de ingresos medios. Los donantes han contribuido con más de $50 mil millones a estos fondos. El Banco Mundial actúa como fideicomisario de doce FIF climáticos. En este documento, nos enfocamos en los tres más grandes: el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), los Fondos de Inversión Climática (CIF) y el Fondo Verde para el Clima (GCF).
Nuestros hallazgos revelan desafíos significativos a nivel sistémico y un desempeño dispar entre los FIFs. La asignación de fondos no se realiza según criterios compartidos que midan los resultados e impactos, y tampoco existen estándares consistentes de informes de resultados e impactos. Esto dificulta que los donantes evalúen dónde colocar sus escasos recursos de donación.
Con base en nuestro análisis, recomendamos consolidar fondos para aumentar la eficiencia y el impacto; desplegar más fondos concesionales a nivel de cartera de financiamiento climático (frente a transacciones) para lograr una mayor escala y apalancamiento; evitar la creación de nuevos fondos climáticos que fragmentarían aún más este sistema; y asignar financiamiento FIF de acuerdo con un conjunto compartido de criterios que maximiza el impacto de mitigación y adaptación y el impacto por dólar de financiamiento FIF.